REFLEXIONES SOBRE “INDIGNADOS”
DE STÉPHANE HESSEL
Por: Eduardo Romo Rosero.
El Derecho a Indignarse es un derecho sagrado, como el derecho a la protesta, a la vida, a la resistencia civil, y por supuesto Francia como Cuna de los Derechos Universales tuvo como uno de sus protagonistas a Hessel, quien junto a los líderes del Consejo Nacional de Resistencia, durante la ocupación Nazi. Lograron la conquista de derechos que transformaron la historia del mundo.
Ciertamente después del horror de la guerra; los ojos y la vida valioso de Hessel, lograron ver y disfrutar las grandes transformaciones y las conquistas ganadas después de la Segunda Guerra Mundial, los derechos universales, la seguridad social, el derecho a una pensión digna, el derecho a la libertad entre otras muchas, pero también el derecho a INDIGNARSE.
En los países del viejo continente hay lugar al diálogo, a los acuerdos, a la conciliación, porque la opinión y los derechos de los demás son sagrados, todo esto porque son derechos conquistados por héroes, porque hay una tradición cultural, con respaldo de 2000 años de historia.
Dos Guerras Mundiales, sin contar los innumerables conflictos bélicos internos de cada nación Europea, la cultura y los derechos se cocinaron al fragor de sangre y fuego y en medio de dolorosas experiencias y el sacrificio de millones de valiosas vidas.
Julieta Romo Mosquera, quien se encuentra en la Universidad de Cataluña, Barcelona, haciendo su especialización en Psicología Forense, sostiene que el movimiento de los Indignados basado en el extraordinario escrito de Stephane Hessel “INDIGNAOS” tiene su razón de ser por motivos de orden cultural.
Julieta Romo, dice al respecto:
“Tantos años de violencia han dejado una marca invisible en nuestra capacidad de critica. Si bien muchos de nosotros somos capaces de ver la realidad y hacer una crítica, ésta no dura por mucho tiempo pues al momento la hacemos a un lado y continuamos con nuestra vida, por algo somos considerados como uno de los países más felices del mundo. Esta falta de memoria se ha ido incrustando en nuestras vidas que sin darnos cuenta no solo se aplica en el contexto político, sino que además en nuestro día a día no somos capaces de decir muchas cosas que pensamos o quisiéramos que cambien.”
Mi querida Julieta, la gente en mi país parece que hubiéramos perdido la capacidad de protesta, talvez como afirma Hessel, es tanta la violencia y el dolor del pueblo Colombiano; nos han “exasperado tanto que hemos perdido la esperanza”. Hemos caído en un Estado casi enfermizo de indiferencia, que no nos conmueve nada.
El profesor Hessel, propone INDIGNARNOS, pero recurriendo a la “PROTESTA PACIFICA”, porque según El y Sartre la “Violencia no nos conduce a nada”, dice más adelante, que “El porvenir pertenece a la no violencia, a la conciliación de las diferencias culturales” y que la “violencia cualquiera que sea la forma bajo la que se manifiesta, es un FRACASO”.
En Colombia no tenemos derecho a INDIGNARNOS, no protestamos ni pacifica, ni violentamente, y aquellos que se atreven a protestar corren serio peligro en sus vidas; se amenaza, se silencia o se desaparece, en un alarde el “todo se vale”, la gran mayoría de compatriotas que son gente buena y trabajadores observamos casi horrorizados como se saquean el ERARIO PUBLICO pero NO nos indignamos.
En Colombia se asesina, viola, secuestra extorsiona, los niños crecen en una cultura violenta, la juventud invadida por droga, sexo y muerte, y no damos la menor muestra de INDIGNACION. Será que nos acostumbramos a lo que Hessel llama: “EL SIEMPRE MAS”. Verdad lo que dice Julieta que “El miedo inunda nuestro pensamiento y como mecanismo de defensa decidimos olvidar.”
Nunca en la historia un gran numero de Gobernadores, Alcaldes, Senadores y Ministros y funcionarios públicos, purgan condenas por corrupción y robo al tesoro publico, pero llegan elecciones, elegimos y votamos como si el problema no fuera con nosotros, aquí TAMPOCO NOS INDIGNAMOS, ni marchamos, ni protestamos.
Julieta: El Señor Stephane Hessel, dice que NUNCA el “PODER DEL DINERO, tan combatido por la Resistencia Francesa” habrá sido tan grande, insolente, egoísta con todos” que los “Bancos Privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos y de los altísimos sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general”. ·”Nunca la distancia fue más grande entre los mas ricos y los mas pobres”.
En Colombia el pasado 29 de marzo, el gobierno nacional, a través del Banco de la Republica, bajó en medio punto el crédito a los Bancos Privados, y al día siguiente estos aumentaron medio punto los créditos a los particulares, es que hay un cinismo vergonzoso, casi de bufones, el Estado busca aliviar el crédito para incrementar el empleo que ya casi llega como en España a cinco millones de desocupados y la Banca busca mas dividendos, sin importar el dolor humano.
En septiembre del 2000 dice el Señor Hessel. Los 191 miembros de las Naciones Unidas, adoptaron la Declaración de ocho objetivos de Desarrollo del Milenio, entre los cuales, uno el de reducir la pobreza en el mundo a la mitad desde el 2000 hasta 2015.
¿Nos preguntamos cuanto se ha reducido la pobreza en Colombia? ¿Cuánto en los países Africanos, en Paquistan o Etiopia?
No se debe exasperar al pobre; la “exasperación es una negación de la esperanza” dice (Hessel). La actitud de los países ricos y del sistema financiero es casi provocadora e incita a la violencia y al terrorismo.
La corrupción, la violencia, el secuestro y el terrorismo, el maltrato infantil, la politiquería, el homicidio de mujeres, las pandillas en los barrios, todo eso que se puede vencer y superar a través del INDIGNATE como plantea Hessel; recurriendo a la protesta pacifica y comprendiendo que: “La violencia da la espalda a la esperanza. Hay que dotar a la esperanza de confianza, la confianza en la no violencia. Hay que llegar a una negociación que haga desaparecer la opresión; eso es lo que permitirá que no haya violencia terrorista”.
La corrupción como cáncer ha invadido casi el 50% de los organismos del Estado, ocupando el primer lugar en el mundo como el país más corrupto del planeta, pero NO nos INDIGNAMOS.
Es que ni siquiera viendo a nuestro hijos, infantes en plena primavera, creciendo en medio de una cultura violenta, bajo la influencia de un cine, una televisión, una prensa que nos hostiga con tanta muerte y violencia y ni así nos INDIGNAMOS.
Señor Estephane Hessel, nos unimos con mi hija al propósito de su escrito “INDIGNAOS” y extendemos la invitación a nuestros congeneres en Nariño y pedimos a Dios Todopoderoso nos Bendiga y devuelva a nuestro ser la capacidad de INDIGNARNOS y recurrir a la protesta pacifica; a asombrarnos cuando veamos el horror de la violencia y el secuestro; a sorprendernos cuando el monstruo de la corrupción se robe los recursos que le pertenecen al ciudadano; a llorar cuando se viole o asesinen a nuestros niños; a arrodillarnos y pedir clemencia cuando a nuestra patria la desangren.
“Ya es hora de que la preocupación por la ética, por la justicia, por el equilibrio duradero prevalezcan”.
Pastusos, “Indignaos.”
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